Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Estrechos callejones
- Obelisco blanco
- Escudo de Arequipa
- Fachada de la iglesia con tres vanos para campanas
La historia del lugar
A la plaza Campo Redondo confluyen los estrechos callejones de San Lázaro. Surgieron antes de la cuadrícula rectangular española: aquí se encontraba un asentamiento de Yarabayas, agricultores locales que utilizaban el agua de canales de riego trazados por la ladera. La plaza era su centro abierto; más tarde se comerciaba aquí y se celebraban fiestas comunitarias.
El obelisco blanco con el escudo de Arequipa se alzó en honor a la fundación de la ciudad. Sin embargo, el nombre de la plaza conserva un error. Camporredondo es el apellido del capitán español Pedro Anzúrez, a quien durante siglo y medio se consideró fundador de Arequipa. La grafía actual dividió ese apellido en dos palabras.
Anzúrez sí participó en el acontecimiento del que San Lázaro recibió su nombre. Tras una fallida expedición a Chile, el conquistador Diego de Almagro ocupó Cusco y apresó a los hermanos de Francisco Pizarro. Una vez liberado, Hernando Pizarro reunió un ejército para recuperar la ciudad. Para Anzúrez, capitán de caballería, el resultado decidía si conservaría su posición entre los hombres de Pizarro y si recibiría soldados para la siguiente expedición de conquista.
El seis de abril de mil quinientos treinta y ocho, los adversarios se enfrentaron junto a las fuentes salinas, cerca de Cusco. Anzúrez llevaba uno de los estandartes imperiales; a su lado cabalgaba su hermano Gaspar. Los hombres de Pizarro vencieron, Almagro fue capturado y, tres meses después, lo estrangularon en prisión y lo decapitaron. Tras la victoria, Anzúrez recibió un nuevo destacamento y fue enviado a una expedición más allá de las laderas orientales de los Andes.
Según la versión histórica aceptada en Arequipa, el día de la batalla coincidía con la festividad de san Lázaro. Cuando los partidarios de Pizarro se asentaron entre los Yarabayas, establecieron aquí una capilla en recuerdo de su victoria y la dedicaron a San Lázaro, san Lázaro. El nombre de la capilla pasó a todo el asentamiento. De aquel edificio no queda nada: la actual Iglesia de San Lázaro se levantó después de los terremotos de mil ochocientos cincuenta y cinco, y su fachada con tres vanos para campanas ya data de mil novecientos cincuenta y dos.
A mediados del siglo dieciocho, el cronista Ventura Travada declaró fundador de Arequipa al abanderado Anzúrez. Otros autores repitieron el error, y un libro del deán Juan Gualberto Valdivia lo difundió por todo el país como material para la enseñanza de los jóvenes. Funcionarios y escritores vincularon el apellido del supuesto fundador con esta plaza, antes llamada plaza Matorral, plaza de los Matorrales. En el obelisco fijaron una placa con los nombres de los primeros habitantes de la ciudad.
En mil ochocientos noventa y uno, el secretario del ayuntamiento y profesor Francisco Javier Delgado encontró en el archivo un fragmento del acta de fundación. El primer tomo de las resoluciones del ayuntamiento y el acta original habían desaparecido, pero una copia en el segundo tomo nombraba a otro hombre: Garcí Manuel de Carbajal fundó la ciudad por encargo de Francisco Pizarro. La ceremonia tuvo lugar en la actual Plaza de Armas; Anzúrez no estaba allí.
El descubrimiento de Delgado se publicó, pero durante la mejora de la plaza, en mil novecientos ocho, el municipio le asignó oficialmente el nombre de Campo Redondo. La placa del obelisco desapareció más tarde. Se conservan el escudo tallado y el apellido del hombre al que el documento hallado excluyó de la fundación de Arequipa.
Información práctica
Las calles públicas son accesibles a cualquier hora; es mejor recorrerlas de día.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un barrio residencial, no una escenografía de museo: no bloquee los pasos estrechos ni las entradas de las casas. Para el final bastan las calles, la plaza y la vista exterior de la iglesia.
