Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El edificio del museo
- Museumplein
- El vecino Museo Stedelijk
La historia del lugar
Junto al Museo Stedelijk se alza un edificio museístico independiente al que se reunió la colección familiar del artista. Antes, partes de ella colgaban en la casa del propietario, estaban guardadas en un trastero acondicionado o se mostraban durante años en el museo vecino. Ahora la fundación cede al museo para su uso permanente unas doscientas pinturas, quinientos dibujos y más de ochocientas cartas.
En el verano de mil novecientos once, el marchante de arte Johannes de Bois acudió a Jo van Gogh-Bonger con poderes casi ilimitados: su cliente quería comprar íntegramente la colección restante de Vincent van Gogh para un futuro museo. El nombre del comprador no figura en el primer testimonio. Registros posteriores permitieron a los investigadores establecer que detrás de la oferta estaba el industrial Anton Kröller, que reunía pinturas para el museo de su esposa, Helene Kröller-Müller.
Jo perseguía algo muy distinto. Era la viuda de Theo van Gogh, el marchante de arte que mantenía a su hermano artista Vincent y recibía a cambio sus obras. Vincent murió en mil ochocientos noventa; Theo solo le sobrevivió medio año. Jo, de veintiocho años, se quedó con un bebé y cientos de pinturas, dibujos y cartas que casi no le proporcionaban ingresos. Para mantenerse a sí misma y a su hijo, abrió una pensión en Bussum y se dedicó a la traducción.
Jo vendía las pinturas una a una, escogiendo a los compradores, y prestaba las demás para exposiciones. Necesitaba a la vez pagar su sustento y no soltar el núcleo de la colección. Cuando llegó la enorme oferta, preparaba para su publicación las cartas de Vincent: el público debía conocer a un artista al que pocos habían conocido en vida. Vender todas las obras habría frustrado ese propósito. Jo rechazó a de Bois serena y definitivamente.
Tras su muerte, la colección pasó a su hijo, Vincent Willem van Gogh, ingeniero y sobrino del artista. Veinte lienzos célebres colgaban en su casa; los demás se guardaban en un trastero acondicionado o estaban en exposición de larga duración en el vecino Museo Stedelijk. El ingeniero comprendía que, tras su muerte, habría que vender parte de las obras para pagar el impuesto de sucesiones y que el resto se repartiría entre sus tres hijos.
En mil novecientos sesenta fundó la Fundación Vincent van Gogh para evitarlo. Dos años después, el Estado pagó la transferencia de la colección familiar a la fundación y se comprometió a construir para ella un museo independiente. Los hijos del ingeniero renunciaron a su futura herencia, y Ámsterdam proporcionó el solar aquí, en Museumplein, junto al Museo Stedelijk, donde las pinturas ya se mostraban al público. El museo abrió el dos de junio de mil novecientos setenta y tres.
La fundación sigue siendo propietaria del núcleo de la colección y lo cede al museo para su uso permanente: unas doscientas pinturas, quinientos dibujos y más de ochocientas cartas. Entre ellos permanecen obras y documentos que Jo se negó a entregar íntegramente a un solo comprador.
Información práctica
El horario cambia según los meses: en 2026, la mayoría de las veces de 09:00 a 18:00, muchos viernes hasta las 21:00; es obligatoria una entrada con hora determinada.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La historia puede escucharse desde fuera: trata ante todo de la creación de la colección y del museo. Para conocer las pinturas y las cartas será necesaria una visita independiente.
