Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Iglesia del profeta Iliá
- Campanario
- Plaza Sovetskaya
- Edificios de instituciones provinciales
La historia del lugar
La Iglesia del profeta Iliá, de piedra, apareció aquí a mediados del siglo diecisiete, cuando todavía no había ninguna plaza a su alrededor. Era el recinto de los hermanos Ioannikiy y Vonifati Skripin, ricos comerciantes de Yaroslavl que comerciaban con pieles. En el solar de dos iglesias parroquiales de madera, durante tres años, desde mil seiscientos cuarenta y siete hasta mil seiscientos cincuenta, construyeron una iglesia familiar y establecieron junto a ella una cripta. Nueve representantes de la familia Skripin fueron enterrados junto a estos muros.
La iglesia heredó el nombre de Iliá de una de las antiguas iglesias de madera. Iliá es un profeta del Antiguo Testamento y adversario de los sacerdotes de Baal; una parte de los frescos del interior está dedicada a sus hechos. La segunda iglesia antigua era la de la Intercesión, por lo que los Skripin también conservaron su advocación en una de las capillas laterales.
En mil setecientos setenta y ocho, los autores del nuevo plan de Yaroslavl eligieron la Iglesia del profeta Iliá como centro de la ciudad reconstruida. Despejaron el recinto privado de los comerciantes, alrededor de la iglesia apareció la Plaza Ilínskaya, se trazaron hacia ella calles radiales y se levantaron a sus lados edificios de instituciones provinciales. Así, la iglesia quedó exactamente en medio de un espacio administrativo.
En abril de mil novecientos dieciocho, la Plaza Ilínskaya fue rebautizada como Plaza Sovetskaya. Soviet significaba aquí una institución concreta: en los antiguos edificios provinciales se instaló el comité ejecutivo del Soviet de Diputados de Obreros y Campesinos. Unos años después, este nombre estuvo a punto de decidir el destino de la iglesia.
La iglesia fue cerrada en mil novecientos veinte y entregada al museo como monumento de arquitectura y pintura. Sin embargo, entre finales de mil novecientos treinta y uno y comienzos de mil novecientos treinta y dos se reunieron en las empresas de Yaroslavl varios miles de firmas a favor de su demolición. El ayuntamiento pidió retirar la iglesia del registro del museo: el edificio ocupaba el centro de la plaza, impedía celebrar manifestaciones y desfiles masivos, y en su lugar se proponían levantar un monumento a los participantes caídos en los combates revolucionarios.
La decisión requería la firma del responsable del museo. Entonces ejercía las funciones de director Nikolai Kuznetsov, naturalista del museo, taxidermista y jefe del departamento de naturaleza. Se ganaba la vida preparando especímenes para museos y montaba la exposición de ciencias naturales casi sin recursos, con sus propias manos. Los frescos de la Iglesia del profeta Iliá no pertenecían a su especialidad, pero Kuznetsov se negó a firmar el permiso para destruir un edificio de museo.
Mientras se decidía la cuestión de la demolición, permaneció dentro de la iglesia. Según una leyenda del museo, Kuznetsov se encerró en el campanario, confiando en que no harían volar la iglesia junto con una persona. Están documentados su negativa a firmar y su presencia constante en el edificio; la historia del campanario cerrado se ha conservado en la tradición oral del museo.
Al mismo tiempo, los restauradores Piotr Baranovski y Nikolai Pomerantsev procuraban preservar el monumento a través de las instituciones centrales, y los empleados del museo de Yaroslavl enviaban protestas. El ayuntamiento no recibió permiso para la demolición. Kuznetsov siguió siendo trabajador del museo y, hacia el final de la década, volvió a dirigir el departamento de naturaleza.
En mil novecientos treinta y ocho se abrió en la iglesia superviviente un museo antirreligioso. Bajo la cúpula colgaron un péndulo de Foucault, junto a los pilares colocaron figuras de científicos y cubrieron los frescos con paneles. Esta exposición duró tres años; en las pinturas quedaron huellas de sus fijaciones. Más tarde, los restauradores devolvieron al interior su aspecto museístico y, en mil novecientos ochenta y nueve, volvieron a consagrar el altar mayor. Actualmente, el edificio es utilizado conjuntamente por el Museo-Reserva de Yaroslavl y la Eparquía de Yaroslavl.
El nombre «Sovetskaya» se mantuvo por la institución que necesitaba una plaza libre para los desfiles. En medio de ella sigue en pie la iglesia, y el campanario donde, según la tradición del museo, se encerró Nikolai Kuznetsov ocupa el mismo punto que el ayuntamiento planeaba despejar.
Información práctica
Todos los días 09:00–21:00; cerrado los días lluviosos. Entrada de adulto: 250 ₽. Las entradas se venden en la taquilla de la iglesia.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero recorra la plaza y observe su trazado; pase a los frescos solo si el interior del museo está accesible.
