Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La línea recta de la calle de Quart
- El cruce con la calle de Cañete
- Las Torres de Quart al final de la calle
- Las placas de las calles
La historia del lugar
La calle de Quart coincide con la prolongación occidental de la principal calle transversal de la Valentia romana, la ciudad de la que nació Valencia. Las murallas medievales aparecieron después y cortaron una vía que ya existía. Más allá de las puertas, la vía se dirigía al asentamiento de Quart de Poblet. Allí se alzaba el cuarto miliario romano desde Valentia: el latín «quartum» dio nombre primero al asentamiento, y después al camino, a la calle y a las torres.
En el año ciento treinta y ocho antes de nuestra era, el cónsul romano Décimo Junio Bruto fundó aquí una colonia y concedió tierras a antiguos soldados de las guerras contra los lusitanos. Mientras duró la guerra, aquellas personas vivían del servicio militar y corrían el riesgo de morir lejos de casa. Después de ella, una parcela de tierra significaba para un veterano una explotación, unos ingresos y un lugar en una nueva comunidad. Entre los colonos había pelignos, un pueblo itálico de la región montañosa que hoy se llama Abruzos.
Fue posible comprender su origen porque las familias pelignas enterraban a sus muertos según el rito al que estaban acostumbradas. Organizaron el cementerio fuera de la ciudad de entonces, a lo largo de esta vía: la ley romana prohibía enterrar e incinerar cuerpos dentro del asentamiento. Junto al actual cruce de las calles de Quart y Cañete, los arqueólogos hallaron tumbas de cámara con nichos laterales. Junto a los muertos había ánforas, vajilla y raspadores de hierro para el cuerpo; en una tumba dejaron la cabeza de un cerdo sacrificado. Estas cámaras y estos conjuntos de ofrendas funerarias reproducen casi exactamente los enterramientos de los alrededores de Corfinium, la principal ciudad de los pelignos en Italia.
Los colonos recibieron tierra romana y construyeron la Valentia romana, pero despedían a sus muertos como lo hacían sus familias al otro lado del mar. Ahora no hay una necrópolis abierta en la calle: las excavaciones se realizaron en solares situados tras las torres, entre Quart y Cañete. Se conserva la secuencia espacial: la calle urbana, las puertas, el antiguo cementerio y el camino hacia el cuarto miliario.
Información práctica
No es un monumento concreto, así que escuche el relato mientras avanza, sin detenerse ante las entradas de las viviendas. En los cruces, permanezca en la acera y esté atento al tráfico.
