Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de ladrillo
- Dos mihrabs
- Dos minbares
- Minbar oscuro y tallado
La historia del lugar
La mezquita se llama Juma porque los viernes los musulmanes se reúnen aquí para la oración comunitaria. Su edificio de ladrillo tomó forma después de las reformas del siglo diecinueve. Los otomanos levantaron por primera vez en este lugar un templo suní ya en la década de mil setecientos veinte. Esta oración del viernes no puede sustituirse por una oración individual en casa.
A comienzos de la década de mil novecientos cincuenta, los chiíes de Tiflis sacaron de su mezquita condenada a desaparecer un minbar de madera tallada: el púlpito desde el que el imán pronuncia el sermón del viernes. El antiguo minbar fue trasladado aquí. Después llegaron las personas a quienes servía.
Su mezquita se alzaba junto al Meidán, en la orilla del Kurá. Se la vinculaba con Ismail I, fundador de la dinastía safávida de Irán, y por los azulejos azules de su cúpula la llamaban Mezquita Azul. Al construir el nuevo Puente Metekhi, desmantelaron el antiguo puente y la mezquita. Los azulejos fueron a parar a un museo, y la comunidad chií perdió el único lugar de oración propio que tenía en la ciudad.
En la calle Botánica funcionaba entonces una mezquita suní. Los otomanos levantaron en este lugar el primer templo para los suníes en la década de mil setecientos veinte; el actual edificio de ladrillo tomó forma después de las reformas del siglo diecinueve. Suníes y chiíes son las dos principales ramas del islam, separadas por la cuestión de los sucesores del profeta Muhammad y conservan distintas costumbres rituales. Antes de la demolición de la Mezquita Azul, las comunidades de Tiflis rezaban por separado.
La comunidad suní abrió su sala a los chiíes. Para ellos, esto resolvía una cuestión muy concreta: la oración comunitaria del viernes no puede sustituirse por una oración individual en casa. De ahí el nombre «Juma»: viernes, el día en que los musulmanes se reúnen para el culto común.
Al principio no intentaron eliminar las diferencias. Colgaron una cortina negra en la sala: a un lado rezaban los suníes y al otro, los chiíes. Bajo un mismo techo seguían habiendo dos secciones de oración, sus propios imanes y sus propios púlpitos. Así continuó hasta mil novecientos noventa y seis, cuando ambas comunidades renunciaron a la separación y retiraron la cortina.
Ahora, en la sala abierta, se celebran oraciones comunes de los viernes y de las festividades. La cortina negra ya no está, pero la disposición de la mezquita conserva las consecuencias de aquella historia: aquí hay dos mihrabs —nichos que indican la dirección hacia La Meca— y dos minbares. Uno de ellos, oscuro y tallado, estuvo antes en la Mezquita Azul junto al Meidán.
Información práctica
Mezquita en funcionamiento; la visita exterior es apropiada en todo momento, y la entrada al interior depende de la oración, el código de vestimenta y el permiso en el lugar.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Tenga en cuenta el horario de oración, respete las normas de vestimenta vigentes y no entre en la sala sin permiso si el acceso está restringido.
