Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Aguja con cruz
- Esculturas de los portales
- Busto de bronce de Sültzer
- Rótulo con la catedral bajo el gorro rojo
La historia del lugar
Notre-Dame significa «Nuestra Señora»: así llaman los católicos a la Virgen María, madre de Jesús. El templo está dedicado a ella. Se llama catedral porque en su interior se encuentra la cátedra, el asiento del arzobispo de Estrasburgo. Aquí se celebran misas, bautizos, bodas y funerales. El edificio actual comenzó a construirse sobre los cimientos de una catedral anterior después del incendio de mil ciento setenta y seis.
En otoño de mil setecientos noventa y tres, los comisarios revolucionarios suspendieron aquí los oficios católicos y convirtieron la catedral en un templo de la Razón, lugar de un nuevo culto cívico. Se ordenó al municipio destruir las imágenes religiosas. Durante unos pocos días de diciembre, la gente rompió y mutiló doscientas treinta y cinco estatuas. Algunas de las figuras que ahora están en los portales aparecieron más tarde para sustituir a las perdidas.
El siguiente objetivo fue la aguja. La terminaron en mil cuatrocientos treinta y nueve; con una altura de ciento cuarenta y dos metros, era el monumento más alto del mundo cristiano. Un funcionario municipal radical exigió desmontar la torre: su altura fue considerada una ofensa a la igualdad republicana. Al mismo tiempo, el representante del distrito exigió tres veces retirar la cruz de la cima.
El consejo municipal fue dando largas y después decidió cubrir la cruz con un enorme gorro frigio, un tocado rojo que servía como símbolo de la libertad revolucionaria. El gorro fue fabricado con chapa de hierro. Medía más de diez metros de alto. En mayo de mil setecientos noventa y cuatro lo izaron hasta la aguja, y la exigencia de retirar el signo religioso quedó cumplida sin desmontar la torre.
La tradición de la ciudad atribuye este ardid a Jean-Michel Sültzer. Era un cerrajero de familia y vivía de su oficio, al tiempo que ejercía como funcionario municipal. Según un relato posterior, Sültzer convenció a sus colegas de conservar la torre como punto de observación y de convertir el gorro en un símbolo de libertad visible desde la otra orilla del Rin.
La autoría de Sültzer sigue siendo una leyenda. Las actas confirman la decisión del consejo y la colocación del gorro, pero no lo nombran como inventor de la idea; la propuesta de cubrir la cruz con tal símbolo ya figuraba en una carta del representante del distrito. En cambio, se conoce el destino posterior de Sültzer. En enero de mil setecientos noventa y cinco fue destituido de su cargo, en verano fue detenido y acusado de participar en las destrucciones de la catedral. Los archivos judiciales desaparecieron después, por lo que se desconoce si fue condenado. Sültzer murió en mil setecientos noventa y nueve.
El gorro rojo permaneció arriba hasta mil ochocientos dos. Para entonces ya se habían restablecido los oficios católicos y la aguja no fue desmontada. El gorro retirado se guardó en la biblioteca municipal y allí se quemó durante el incendio de mil ochocientos setenta. En la casa número veinticuatro, frente a la fachada norte, se conservan un busto de bronce de Sültzer y un rótulo con la catedral bajo el gorro rojo. Sobre el rótulo se eleva aquella misma aguja.
Información práctica
Normalmente de lunes a sábado 08:30–11:15 y 12:45–17:45; domingos y festivos 14:00–17:15. Puede haber cierres durante los oficios.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un templo en uso: hable en voz baja y no moleste durante los oficios. La visita de las horas depende del acceso al interior, pero la historia principal también se entiende desde la plaza.
