Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Maqueta de bronce de la Iglesia de la Trinidad y San Pedro
- Capilla conmemorativa
- Jardín en el lugar de la iglesia
- Vista de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo
La historia del lugar
El veintidós de octubre de mil setecientos veintiuno, en la Iglesia de la Trinidad y San Pedro, de madera, situada en esta plaza, se leyó el tratado de paz con Suecia. El zar Piotr I buscaba una salida al mar Báltico; la guerra ocupó veintiún años de su reinado. Piotr I ya había conseguido convertir San Petersburgo en capital antes de que Suecia cediera a Rusia las tierras a orillas del Nevá. Mientras no se firmara la paz, la nueva ciudad seguía siendo una apuesta cuyo desenlace aún podía cambiar.
Eligieron la plaza de la Trinidad para la ceremonia porque entonces se encontraba aquí el centro de San Petersburgo. Cerca se alzaban el Senado, la aduana y las galerías comerciales; en el muelle se descargaban los barcos. La Iglesia de San Pedro y San Pablo, de piedra, todavía estaba en construcción, y las celebraciones de la ciudad se celebraban en la Iglesia de la Trinidad y San Pedro. Para aquel día llevaron al Nevá ciento veinticinco galeras: la misma flota que Piotr I creaba para la guerra por el Báltico.
La petición que se pronunció en la iglesia había sido preparada de antemano. Feofán Prokopóvich, arzobispo y principal predicador de Piotr I, debía explicar por qué la victoria cambiaba la posición del monarca ruso. Después del oficio y de la lectura del tratado, enumeró las obras del zar. Luego, el canciller Gavriil Golovkin, que dirigía los asuntos exteriores y hablaba en nombre del Senado, pidió a Piotr I que aceptara los títulos de Padre de la Patria, Piotr el Grande y Emperador de Todas las Rusias.
No hubo coronación: Piotr I ya era zar desde hacía mucho tiempo. Aceptó los nuevos títulos, tras lo cual repicaron las campanas de las iglesias y los artilleros abrieron fuego con los cañones de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, del Almirantazgo y de las galeras. El Zarato ruso pasó a llamarse Imperio ruso. Piotr I firmó como emperador hasta el final de su vida, y este título pasó a sus sucesores.
No queda nada de la iglesia donde se celebró la ceremonia. Una pequeña capilla de cúpula dorada junto al malecón fue erigida en su memoria, pero se encuentra un poco apartada. El antiguo emplazamiento del templo está señalado por una miniatura de bronce sobre una base de piedra, junto al vial que discurre a lo largo del lado norte de la plaza. Fue precisamente la desaparecida Iglesia de la Trinidad y San Pedro la que dio a la plaza el nombre que lleva ahora.
Información práctica
Visita exterior desde la plaza de la ciudad, sin horario de museo.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero compare la casa con la fortaleza de enfrente; después acérquese a la piedra: el sentido de la parada surge de la distancia entre estos tres puntos.
