Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Placa «Rua Conde de Bobadela»
- Casa de dos plantas n.º 59
- Hilera de casas antiguas
- Escaparates de tiendas
La historia del lugar
Hoy, en las antiguas casas de Rua Conde de Bobadela (antigua Rua Direita), funcionan cafés, hoteles y tiendas de joyería y artesanía. El nombre no prometía una línea recta. En las ciudades portuguesas, «rua direita» llamaban a la vía principal entre los puntos más importantes. Aquí unió, por una pendiente relativamente cómoda para personas y cargas, la plaza alta con la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Pilar. Desde la década de mil setecientos veinte, familias acomodadas de Vila Rica se asentaban a lo largo de este camino.
En las placas de la calle figura otro nombre: Rua Conde de Bobadela (antigua Rua Direita). Se le dio en honor de António Gomes Freire de Andrade, gobernador portugués de Minas Gerais a mediados del siglo dieciocho y primer conde de Bobadela. Durante su mandato construyeron en Vila Rica el palacio de los gobernadores, puentes, caminos y fuentes.
En una casa de esta calle vivía su sobrino, Francisco de Paula Freire de Andrada. Mandaba la caballería regular de Minas Gerais: dragones pagados por la Corona portuguesa que debían sofocar rebeliones. El rango, el sueldo y la posición de Francisco dependían de aquel servicio contra el que aceptó volver a sus soldados.
Los conspiradores lo necesitaban precisamente a él. Tiradentes, oficial subalterno y agitador de la rebelión, podía buscar partidarios, pero sin un comandante los dragones habrían seguido siendo la principal fuerza contra los rebeldes. Francisco vaciló al principio, luego se unió a ellos y cedió su casa para reuniones secretas. Su acuerdo convenció a los demás: contaban con que el regimiento obedecería a su comandante.
El veintiséis de diciembre de mil setecientos ochenta y ocho tuvo lugar en esta casa la última de las reuniones de diciembre. Los conspiradores acordaron iniciar el levantamiento después de la derrama, el cobro forzoso del impuesto acumulado sobre el oro. Francisco debía preparar la caballería y enviar a los cómplices una noticia con la frase convenida sobre el «día de los bautizos». Al recibirla, los destacamentos de otros distritos se habrían dirigido a Vila Rica.
Una denuncia reveló al gobernador tanto los nombres de los participantes como la señal convenida. Cancelaron el cobro, por lo que la orden que debían enviar desde la casa de Rua Conde de Bobadela (antigua Rua Direita) nunca apareció. Francisco no levantó su regimiento. Lo arrestaron y su condena a muerte fue conmutada por el destierro perpetuo en Angola; allí murió el antiguo comandante sin regresar a Vila Rica.
La casa de dos plantas se conserva. Ahora es el número cincuenta y nueve, y en el siglo dieciocho constaba como la séptima casa de Rua Conde de Bobadela (antigua Rua Direita). Tras el arresto, su propietario ya no volvió aquí.
Información práctica
Calle urbana abierta, accesible las veinticuatro horas; las tiendas y los cafés tienen sus propios horarios.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe el cambio de las fachadas desde la calle pública. No considere los dibujos del sótano como una exposición de acceso libre: no intente entrar en la casa sin permiso explícito.
