Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Bajos terraplenes de tierra
- Revestimiento de piedra
- Torre de Munk
- Murallas de la fortaleza
La historia del lugar
Los bajos terraplenes, reforzados con revestimiento de piedra, aparecieron alrededor del antiguo castillo cuando el fuego de cañón convirtió las torres medievales en una defensa poco fiable. Los ingenieros reales trasladaron las plataformas de tiro a bastiones salientes; la primera gran sección de estas fortificaciones se terminó hacia mil seiscientos cuatro. La propia Fortaleza de Akershus creció en el promontorio entre Bjørvika y Pipervika como residencia real de piedra que protegía desde el agua tanto el puerto como la ciudad; tras sus murallas vivían soldados, se guardaban provisiones reales y se alojaba el gobernador. Ahora se pasea por los terraplenes, mientras que en los edificios de la fortaleza siguen funcionando instituciones militares.
En la primavera de mil quinientos sesenta y siete, el ejército del rey sueco Erik XIV avanzaba hacia la Fortaleza de Akershus. Se libraba la Guerra nórdica de los Siete Años; los suecos ya habían ocupado una parte considerable de Noruega Oriental y ahora querían tomar la principal fortaleza de la región. Christen Munk, que mandaba la Fortaleza de Akershus y gobernaba el distrito circundante en nombre del rey dano-noruego, tomó una decisión antes de que el enemigo llegara a las murallas. Ordenó a los habitantes abandonar Oslo y mandó incendiar la ciudad para que los soldados suecos no obtuvieran alojamiento, alimentos ni posiciones fortificadas.
Oslo se encontraba entonces al otro lado de Bjørvika, al este de la fortaleza. Casi toda la ciudad estaba formada por casas de madera. Para los habitantes, la orden de Munk significaba perder sus hogares y talleres; para el propio Munk, estaba en juego el cargo que le proporcionaba posición e ingresos. El gobernador de distrito recaudaba impuestos, administraba justicia y respondía de la defensa del distrito que tenía encomendado. Perder la Fortaleza de Akershus significaba perder también el distrito.
La fortaleza surgió en este promontorio a finales del siglo trece. Tras el ataque contra Oslo de mil doscientos ochenta y siete, el rey Håkon V ordenó construir aquí una residencia de piedra con fortificaciones. El promontorio entre Bjørvika y Pipervika permitía proteger desde el agua tanto la ciudad como el puerto. En la época de Munk, dentro de las murallas se encontraban la guarnición, los almacenes reales y la residencia del gobernador.
Los suecos llegaron a una ciudad casi destruida e iniciaron el asedio, pero sus cañones no tenían potencia suficiente para abrir brecha en las murallas. Se retiraron a Hamar, esperaron refuerzos y regresaron. Durante el segundo asedio, la Fortaleza de Akershus sufrió daños graves. Munk pidió ayuda a Bergen y Copenhague. Los suecos rechazaron los primeros ataques de los contingentes daneses llegados, pero luego los contingentes daneses recibieron refuerzos de Noruega Occidental. Los sitiadores quedaron en minoría y se marcharon hacia el norte, incendiando las casas que habían sobrevivido y destruyendo puentes. Munk conservó la fortaleza y siguió siendo su dueño durante otros cinco años. A los habitantes les quedó una ciudad casi completamente quemada.
El asedio mostró que las torres medievales ya respondían mal a la guerra de artillería. Después de él, los ingenieros reales comenzaron a rodear el castillo con bajos terraplenes de tierra revestidos de piedra: esas fortificaciones resistían mejor las balas de cañón y permitían disparar desde bastiones salientes. Para la construcción se recaudó un impuesto adicional y se envió a la gente a trabajos obligatorios. La primera gran fase se terminó hacia mil seiscientos cuatro. Son precisamente estos terraplenes los que definen el aspecto de las plataformas exteriores de la Fortaleza de Akershus. Ahora están abiertos para pasear, aunque los edificios de la fortaleza siguen albergando instituciones militares.
La Torre de Munk, en la parte antigua de la fortaleza, ha conservado el nombre de Munk. Ya en mil quinientos cincuenta y nueve, transformó una antigua torre de agua en una torre de artillería y de paso; para las obras tomaron piedra de iglesias abandonadas de Oslo. Hace mucho que no quedan las casas de madera de la ciudad que Munk ordenó quemar. La piedra de sus iglesias permanece en la torre del hombre que conservó la Fortaleza de Akershus.
Información práctica
El recinto de la fortaleza suele estar abierto todos los días de 06:00 a 21:00; los museos y los espacios interiores funcionan con horarios distintos.
Comprobado: 15 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Preste atención al pavimento irregular y a los desniveles. El relato está pensado para las plataformas exteriores; los museos, los espacios cerrados y las visitas especiales requieren una decisión aparte.
