Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Salón Rojo
- Salón Azul
- Fotografías familiares
- Porcelana y libros
La historia del lugar
La villa fue construida en mil ochocientos veintiséis como residencia privada de Ferdinand Acton, hijo del primer ministro del rey de Nápoles. Después vivieron aquí los banqueros Rothschild. El apellido Pignatelli llegó más tarde: en mil ochocientos sesenta y siete, el príncipe Diego Aragona Pignatelli Cortés, duque de Monteleone, compró la casa.
Su sobrino y homónimo heredó la villa. El museo actual está dedicado precisamente a ese Diego Pignatelli más joven. Pero fue su esposa, Rosina Fici, quien conservó el nombre de Diego, la última propietaria de la casa, que procuró que, tras su muerte, la villa no se dividiera entre el edificio y piezas de museo separadas.
Rosina recibió su apellido por decisión de sus familiares. A los quince años la casaron con su primo Diego, doce años mayor que ella; debido al cercano parentesco, fue necesario un permiso especial del papa. A los veintiún años había dado a luz a cinco hijos. En mil ochocientos noventa y seis, Diego heredó la villa de su tío y la familia se trasladó aquí.
Rosina administraba una hacienda aristocrática ya consolidada: organizaba recepciones y conciertos en estas salas, recibía a miembros de familias reales europeas y reunía libros, porcelana y grabaciones musicales. La casa le servía a la vez de vivienda, lugar de vida familiar y salón. De aquellos encuentros permanecen las fotografías con dedicatorias de los invitados en el Salón Azul.
Diego murió en mil novecientos treinta. Veintidós años después, Rosina redactó un testamento público: cedió la villa al Estado italiano junto con su mobiliario y exigió que las salas se conservaran sin cambios. El museo debía llevar el nombre de su marido. Siguió viviendo aquí hasta su muerte, en mil novecientos cincuenta y cinco; entonces la casa pasó definitivamente al Estado.
Por eso, en la planta baja no se muestra una colección de mobiliario palaciego reunida posteriormente. El Salón Rojo conserva la decoración de los tiempos de los Rothschild; en el comedor se exponen platos y cubiertos de los Pignatelli, y en las salas han quedado fotografías familiares, porcelana y libros. El nombre de la villa recuerda a la familia que fue su última propietaria, el nombre del museo a Diego, y el orden conservado de las salas cumple la decisión de Rosina.
Información práctica
Accesible desde el exterior como punto urbano; para visitar el museo, consulte el horario oficial de MiC / Musei Italiani.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La fachada y el jardín se aprecian parcialmente desde el exterior; las salas de la villa y el museo de carruajes requieren una visita independiente, cuya accesibilidad conviene confirmar con antelación.
