Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Enseña de esquina
- Hombre con bagels ensartados en un cordel
- Fecha del regreso de la familia en la fachada
- Pequeña casa sobre la panadería
La historia del lugar
La panadería tomó su nombre de la avenida cuando la producción familiar se trasladó a esta pequeña casa, con vivienda sobre la planta baja. Aquí extendían los bagels a mano, los cerraban formando un anillo, los sumergían un instante en agua con miel y los enviaban al horno de leña. Sobre la entrada cuelga una enseña de esquina con un hombre que lleva anillos en un cordel: antes se ataban así, por docenas, para venderlos.
En el verano de mil novecientos setenta y nueve, Irwin Shlafman entró en una casa donde nadie había horneado bagels desde hacía veinte años. En otro tiempo habían trabajado allí su padre y su abuelo. Tras un tabique, Irwin descubrió un antiguo horno de leña. No lo habían desmontado junto con la panadería: simplemente lo habían aislado con una pared.
El horno lo construyó el abuelo de Irwin, Isadore Shlafman, un panadero inmigrante judío que mantenía a su familia vendiendo bagels. En Montreal empezó a hornearlos en un callejón cerca del boulevard Saint-Laurent. La familia remonta la historia del negocio a mil novecientos diecinueve, aunque solo aparece en los directorios municipales en mil novecientos treinta y dos; los historiadores todavía no se han puesto de acuerdo sobre a quién corresponde la primacía en Montreal.
En mil novecientos cuarenta y nueve, Isadore compró esta pequeña casa en la avenue Fairmount. Derribó la pared trasera, añadió un horno de leña y trasladó aquí la producción. Los Shlafman vivían arriba, e Isadore bajaba a la planta baja y se ponía a trabajar. Su hijo Jack aprendió de su padre: extendían la masa a mano, la unían formando un anillo, la sumergían brevemente en agua con miel y luego la enviaban al horno. El antiguo nombre, «Montreal Bagel Bakery», fue sustituido por «Fairmount Bagel», por la dirección de la nueva casa familiar.
A finales de los años cincuenta, muchas familias judías y sus clientes se trasladaban de Mile End a barrios situados al noroeste de la montaña. En mil novecientos cincuenta y nueve, Jack cerró la panadería de Fairmount y permitió a Myer Lewkowicz, propietario de un negocio en la calle vecina, usar su nombre. Jack participó en la apertura de otra panadería, después se ganó la vida vendiendo ropa y trabajando de taxista. En esta dirección, la producción se interrumpió durante dos décadas.
Irwin, que encontró el horno tras la pared, decidió devolver a la familia su antiguo negocio. Convenció a sus padres para que compraran de nuevo la casa. En octubre de mil novecientos setenta y nueve, los Shlafman reanudaron aquí la elaboración. Lewkowicz aceptó renunciar al nombre ajeno y llamó a su establecimiento por su calle: St-Viateur Bagel. Así surgieron dos nombres independientes que desde entonces se reparten a los clientes de Mile End.
Para la reapertura, Jack e Irwin instalaron sobre la entrada una enseña de esquina. En ella aparece el propio Jack con bagels ensartados en un cordel: antes se ataban precisamente así, por docenas, para venderlos. En mil dieciocho, uno de los lados de la antigua enseña se agrietó y fue sustituido por una copia casi exacta. En la fachada sigue figurando la fecha del regreso de la familia, y el hombre con los anillos ensartados es el mismo Jack que cerró esta panadería y, veinte años después, aceptó reabrirla.
Información práctica
El sitio web oficial confirma la dirección y la historia, pero no publica un horario específico; la página oficial en redes sociales indica que abre 24 horas al día, 7 días a la semana. Volver a comprobar antes de publicar.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No bloquee el escaparate ni la cola; observe el trabajo solo desde la zona accesible a los clientes. Comprar un bagel sigue siendo decisión suya.
