Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de la casa n.º 84
- Ángel de bronce arrodillado
- Pergamino en las manos del ángel
La historia del lugar
La palabra «mayor» significa aquí «principal». El nombre era literal: la calle llevaba desde Puerta del Sol, a través del centro comercial del viejo Madrid, hasta la residencia real. Por ella pasaban las salidas de la corte y las procesiones solemnes. El treinta y uno de mayo de mil novecientos seis, la previsibilidad de este recorrido ayudó a preparar un atentado.
El rey Alfonso XIII y su nueva esposa, Victoria Eugenia, acababan de casarse en la iglesia de San Jerónimo y regresaban al Palacio Real. El anarquista Mateo Morral quería matar a los recién casados y golpear a la monarquía. Procedía de una familia propietaria de una fábrica textil, donde lo preparaban para dirigir la empresa. Tras romper con su padre, Morral trabajó como traductor y estuvo al frente de la biblioteca de la Escuela Moderna de Barcelona, que difundía ideas anarquistas.
En Madrid alquiló una habitación con balcón en la casa número ochenta y ocho, que ahora es el número ochenta y cuatro. Desde la ventana se veía el último tramo del recorrido nupcial antes del Palacio Real. Morral pagó el alojamiento por adelantado durante dos semanas. Tras el atentado, encontraron en la habitación un mapa de Madrid: el recorrido de la comitiva real estaba marcado en él a lápiz.
Cuando la carroza quedó a la altura de la casa, Morral arrojó desde arriba un ramo de flores. Dentro había una bomba. El ramo rozó un cable de la red de tranvías y se desvió, por lo que la carga explotó junto a la carroza, y no dentro de ella. Alfonso XIII y Victoria Eugenia sobrevivieron. Murieron veintitrés personas y cerca de cien resultaron heridas. Una esquirla atravesó la carroza y quedó incrustada en el asiento; el vestido y los zapatos de la novia quedaron manchados de sangre. Trasladaron a los esposos a un carruaje de reserva, y ellos continuaron el camino hacia el Palacio Real.
Morral logró salir de la casa. Dos días después, cerca de Torrejón de Ardoz, el vigilante Fructuoso Vega lo reconoció. El fugitivo mató a tiros a Vega y, poco después, él mismo murió de un disparo. Oficialmente, su muerte fue declarada un suicidio, aunque investigadores posteriores cuestionaron esta versión. Morral no llegó al juicio.
La casa número ochenta y cuatro se conserva. Frente a ella, junto al número setenta y nueve, hay un ángel de bronce arrodillado, un monumento a las víctimas instalado en mil novecientos sesenta y tres. En el pergamino que sostiene en las manos figuran dos años: mil novecientos seis y mil novecientos sesenta y tres. El cable de tranvía que desvió la bomba de la carroza ya no está sobre la calle.
Información práctica
Calle abierta; comprobado el 2026-06-30. El mejor lugar para detenerse está junto a la entrada a Plaza Mayor desde Calle Mayor; no se coloque en la línea principal de paso.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Permanezca en el tramo oriental de la calle y observe ambos lados por turnos: aquí hay mucho tránsito y las señales de las fachadas son pequeñas. Todos los detalles de la parada son accesibles desde el exterior.
