Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El bastión inferior de piedra
- Las troneras en círculo
- La galería casamatada
La historia del lugar
Al borde del Tajo se conserva una fortaleza fluvial, levantada como apoyo septentrional de la defensa de la desembocadura. La parte inferior de la torre está dispuesta para cañones situados en círculo dentro de una galería cerrada. La construcción se alzó sobre un saliente de basalto, separada de la antigua línea de costa, y, junto con las fortificaciones de la otra orilla, mantenía el paso por el río bajo fuego cruzado.
En la noche del veintitrés de agosto de mil quinientos ochenta, los soldados del duque de Alba arrastraron tres cañones de campaña hasta la Torre de Belém. Colocaron los cañones del lado de tierra. El bajo bastión de piedra se había construido para la artillería, pero ahora se disponían a disparar contra su guarnición.
Dos nietos de Manuel I de Portugal disputaban entonces la corona portuguesa. Tras la muerte del rey Enrique, que no tenía hijos, António, prior de Crato, se proclamó rey. Aquí, «prior» significa el jefe de las ricas posesiones portuguesas de la Orden de los Hospitalarios: esa dignidad daba a António nombre, ingresos y hombres, pero su origen perjudicaba sus pretensiones, pues era nieto de Manuel por línea extramatrimonial. El segundo pretendiente, Felipe II de España, descendía de una hija de Manuel. Envió un ejército hacia Lisboa y confió su mando al duque de Alba.
La torre impedía que la flota española entrara en el Tajo. Ya el rey João II de Portugal había concebido proteger la desembocadura con varias fortalezas, y Manuel I de Portugal ordenó construir aquí el apoyo septentrional de aquella defensa. Los canteros la levantaron sobre una roca de basalto, a unos ciento ochenta metros de la línea de costa de entonces. En la galería casamatada inferior, los cañones estaban dispuestos en círculo. Junto con las fortificaciones de la orilla opuesta, mantenían los barcos bajo fuego cruzado.
El duque de Alba no condujo los barcos más allá de aquellos cañones. Sus soldados desembarcaron al oeste de Cascais, fuera de las defensas del río, y avanzaron por tierra hacia Lisboa. Fueron obligando sucesivamente a rendirse a las fortalezas costeras. Cuando cayó la Fortaleza de São Julião da Barra, las galeras españolas pudieron remontar el Tajo. El veintiuno de agosto, los hombres de Alba rodearon la Torre de Belém.
Por la noche, los españoles instalaron junto a ella aquellos mismos tres cañones. Tras varios disparos, los galeones portugueses se retiraron y la guarnición capituló. Los defensores conservaron la vida, pero abrieron al enemigo el puerto de Belém. Dos días después, Alba atacó las posiciones de António en Alcântara y derrotó a sus tropas. António huyó de Lisboa, después vendió joyas para pagar nuevos intentos de recuperar la corona y murió en Francia con una pequeña pensión real. Alba entró en la capital y encabezó el gobierno provisional, y al año siguiente Felipe fue reconocido como rey de Portugal.
Las troneras del bastión inferior aún recorren el círculo y se abren hacia el Tajo. La guarnición esperaba de allí el ataque decisivo. Los tres cañones tras los que se rindió llegaron por tierra.
Información práctica
Todos los días 09:30–17:30 (última entrada 17:00); cerrado los lunes, 1 de enero, Pascua, 1 de mayo, 13 de junio y 25 de diciembre.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde fuera se distinguen bien tanto la forma defensiva como la envoltura decorativa. Planifique la visita interior por separado: las estancias históricas son estrechas y el recorrido puede incluir escaleras angostas.
