Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Casa de comerciante de dos plantas
- Ventanas de la segunda planta
- Toima y los prados de inundación
La historia del lugar
En el verano de mil ochocientos cuarenta y ocho, Iván Ivánovich Shishkin, de dieciséis años, regresó de la Primera Escuela Secundaria de Kazán a esta casa y anunció a sus familiares que no seguiría estudiando: no quería ser funcionario. Iván Vasílievich Shishkin, comerciante y propietario de la casa, había enviado a su hijo a Kazán en busca de un futuro seguro. La familia vivía de los molinos y del comercio de harina y grano; con el tiempo, el hijo mayor, Nikolái Shishkin, continuó con aquel negocio. Iván escogió una ocupación que su madre, según los recuerdos familiares, llamaba «emborronar papel».
Lo instalaron arriba. Durante cuatro años, Shishkin vivió en la casa de sus padres, estudiaba por su cuenta y dibujaba del natural. Desde la orilla alta se veían Toima, los prados de inundación y el camino hacia el Kama, pero una vista no bastaba para convertir una afición en profesión. En Yelábuga no existía ninguna escuela de arte, y la familia no sabía adónde ni con quién enviar al joven que había abandonado la escuela secundaria.
La salida apareció en mil ochocientos cincuenta. Iván Osokin, graduado de la Escuela Stroganov de Moscú, llegó a la ciudad para pintar el iconostasio de la catedral. Vio los dibujos de Shishkin y le habló de la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú. Ahora Iván ya no pedía a su padre permiso para dibujar en casa, sino consentimiento para marcharse y hacer del dibujo su medio de vida.
Iván Vasílievich dejó partir a su hijo. En mil ochocientos cincuenta y dos, Shishkin salió de esta casa rumbo a Moscú. En la escuela, sus primeros dibujos del natural pasaban de mano en mano entre profesores y aficionados. Algunos maestros seguían aconsejándole abandonar el paisaje: lo consideraban un género menor de la pintura. Shishkin no lo abandonó. Después terminó la Academia de Bellas Artes y, en mil ochocientos sesenta y cinco, recibió el título de académico por «Vista de las cercanías de Düsseldorf». El padre vivió hasta el momento en que su hijo, a quien en otro tiempo había apartado del futuro mercantil habitual, ya se había convertido en un artista famoso.
En la primera planta del museo se ha reconstruido el despacho de Iván Vasílievich. Arriba está la habitación del hijo, la parte de la casa donde transcurrieron los cuatro años entre la escuela secundaria y la partida a Moscú. El mobiliario no se ha conservado intacto: los empleados del museo recrearon el interior a partir de un dibujo del propio Shishkin, «Vista de una habitación en Yelábuga», realizado en la década de mil ochocientos cincuenta. La habitación fue devuelta según la lámina del hombre que aprendió a dibujar en ella, y tras las ventanas siguió Toima, hacia la que desciende la orilla alta.
Información práctica
Martes–domingo 09:00–18:00; lunes — cerrado. Pueden producirse cambios en los días festivos.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Incluso sin visitar el museo, deténgase ante la casa y observe por separado el paisaje fluvial. Dentro, no se apresure a buscar solo los cuadros famosos.
