Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Tejado en forma de lágrima
- Ventana amplia detrás del altar
- Jerusalén enmarcada por la ventana
La historia del lugar
Dominus Flevit se alza en la ladera del monte de los Olivos: esta pequeña iglesia fue construida en el año mil novecientos cincuenta y cinco según el proyecto del arquitecto Antonio Barluzzi. Antes había cerca una capilla franciscana, construida a finales del siglo decimonoveno. Al tejado le dieron el contorno de una lágrima y orientaron el altar hacia Jerusalén. Detrás de él dejaron una ventana amplia en el muro, y la ciudad se ve a través de la iglesia.
Según el Evangelio de Lucas, Jesús bajaba por el monte de los Olivos hacia Jerusalén como maestro itinerante, rodeado de discípulos. Cuando apareció la ciudad, los discípulos comenzaron a alabarlo como rey y a extender sus mantos ante él. En Judea, gobernada por Roma, tal proclamación podía terminar en una acusación de rebelión. Algunos fariseos, maestros religiosos, exigieron que Jesús hiciera callar a los discípulos. Él se negó: si ellos callan, gritarán las piedras.
Después Jesús vio Jerusalén y lloró. Él mismo indicó la razón: la ciudad no había reconocido lo que podía llevarla a la paz. A continuación, Lucas describe el futuro asedio: los enemigos rodearán Jerusalén con fortificaciones, la estrecharán por todos lados y la destruirán junto con sus hijos. El nombre «Dominus Flevit» se traduce del latín como «El Señor lloró». El Señor es aquí Jesús, y sus lágrimas se dirigen a la ciudad que tiene ante sí.
Aun así, entró en Jerusalén. En el templo expulsó a los comerciantes, tras lo cual los sumos sacerdotes y los escribas comenzaron a buscar cómo acabar con él. Unos días después, Jesús fue arrestado y crucificado por sentencia romana. Casi cuarenta años más tarde, en el año setenta, las legiones romanas realmente sitiaron Jerusalén y destruyeron el Segundo Templo de Jerusalén.
La mayoría de los investigadores fecha el Evangelio de Lucas en las décadas de los ochenta o los noventa del primer siglo, cuando la destrucción de la ciudad ya había ocurrido. Por eso, el relato que ha llegado hasta nosotros es una interpretación religiosa de una catástrofe vivida, no una anotación de palabras hecha aquí aquel mismo día. Solo Lucas, entre los evangelistas, sitúa en este descenso el llanto de Jesús sobre Jerusalén.
El evangelista no indica una piedra o un recodo del camino precisos. Los peregrinos cristianos vincularon el punto actual con el llanto solo a finales del siglo decimotercero o comienzos del decimocuarto; entonces les mostraban una piedra en medio de un campo. Los franciscanos construyeron cerca la primera pequeña capilla a finales del siglo decimonoveno.
El arquitecto Antonio Barluzzi levantó la iglesia actual en el año mil novecientos cincuenta y cinco. Dio al tejado la forma de una lágrima y orientó el altar hacia Jerusalén. La historia no ha conservado el lugar exacto del llanto. Detrás del altar, Barluzzi colocó una ventana amplia: en ella se alza la ciudad ante cuya vista, según el Evangelio de Lucas, Jesús lloró en este descenso.
Información práctica
Lunes—jueves y sábado 8:00—17:00; viernes y domingo 8:30—11:50 y 14:00—17:00
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Dentro, guarde silencio y no bloquee la ventana a quienes rezan. Si la entrada está cerrada, la intención arquitectónica se aprecia bien por la forma exterior y la orientación del edificio hacia la ciudad.
