Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Canales lisos de piedra
- Escalones tallados
- Recipiente de piedra
- Restos de terrazas
La historia del lugar
Suchuna significa en quechua «ladera por la que se deslizan». El nombre describe esta roca literalmente. Sus canales lisos aparecieron mucho antes de los incas: cuando bloques de microdiorita se desplazaban por una falla, la piedra rozaba contra la piedra hasta que la superficie se volvió ondulada y pulida. Los maestros incas aprovecharon el relieve ya existente. Tallaron escalones, plataformas y cavidades en la parte superior, levantaron terrazas a lo largo de la ladera y llevaron agua hasta un recipiente tallado en la roca. Se desconoce la función exacta de todo el conjunto, pero era un espacio ceremonial acondicionado, no una atracción antigua.
Los pasajes ocultos se encuentran en otra roca: en la caliza agrietada cercana a El Rodadero, el nombre español de Suchuna. Aquí ensancharon grietas naturales y las transformaron en corredores bajos, con giros, pequeñas cámaras, nichos y asientos tallados. Estos pasajes se llaman chincanas: laberintos en los que una persona pierde la orientación.
Garcilaso de la Vega recordaba cómo, de niño, iba a los subterráneos de Sacsayhuamán con otros niños de su edad. Solo se atrevían a avanzar hasta donde llegaba la luz del día. Los adultos les hablaban de personas que se habían perdido dentro. A quienes se adentraban de todos modos en el laberinto les aconsejaban atar un hilo grueso en la entrada e ir desenrollando el ovillo por el camino: las puertas iguales y los giros repetidos hacían que una persona perdiera rápidamente el recuerdo del trayecto recorrido.
En la década de mil ochocientos sesenta, el investigador estadounidense Efraín George Squier examinó un bajo peñasco de caliza junto a El Rodadero. Las ramificaciones lejanas ya eran inaccesibles. Squier anotó la causa según los habitantes de Cusco: tres niños entraron en una chincana, se perdieron y murieron allí de hambre. Tras los accidentes repetidos, el general Miguel de San Román, responsable entonces del orden en la ciudad, ordenó tapiar parte de los pasajes para que nadie más entrara. Cerraron los corredores, y Squier ya no pudo explorarlos hasta el final.
Los relatos sobre un camino subterráneo desde aquí hasta Qorikancha siguen siendo hipótesis: todavía no se ha demostrado un túnel continuo y transitable que atraviese todo Cusco. La corta Chincana Chica, conservada al norte de Suchuna, se extiende unos veinte metros y vuelve a salir al exterior. Las ramificaciones lejanas, en las que murieron los tres niños, siguen ocultas tras una entrada cerrada.
Información práctica
DDC Cusco indica el horario del Parque de Sacsayhuamán, 07:00-17:30; antes de salir, comprueba el horario vigente y el boleto de COSITUC.
Horario por días
No te deslices por la roca si está prohibido o si la superficie es insegura, y no intentes buscar entradas tapiadas o en investigación. La conexión subterránea con Qorikancha no está demostrada.
