Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pasarela de madera
- Puente corto
- Inserciones transparentes
- Rocas costeras
La historia del lugar
Desde la playa de Haeundae, una senda dispuesta por el borde rocoso junto al agua conduce a las plataformas de Dongbaekseom. La pasarela de madera se interrumpe con un puente corto, con inserciones transparentes en su pavimento de dos metros de anchura. Antes había otro paso en este lugar, pero lo desmontaron tras una inspección técnica. El actual puente, de veintiocho metros de longitud, volvió a unir la playa con el cabo rocoso.
La pasarela de madera sobre las rocas costeras apareció aquí por una figura concreta: la sirena Hwang-ok. En dos mil nueve, los funcionarios de Haeundae-gu decidieron convertirla en parte de una ruta turística. Prolongaron el sendero anterior otros doscientos cuarenta y seis metros, lo unieron al tramo situado frente al hotel y tendieron sobre las rocas un puente colgante de poco más de veintidós metros de longitud. Así surgió un paso a lo largo de la costa que permitía acercarse a la estatua desde la playa.
Tres años después, el distrito invitó a periodistas chinos que escribían sobre viajes y les pidió que valoraran Haeundae con los ojos de futuros clientes. Los periodistas explicaron que muchos chinos pasan la vida sin ver nunca el mar. Propusieron permitir a los turistas caminar directamente sobre el agua y, para ello, rehacer el puente corto. Los operadores turísticos locales esperaban vender aquí viajes a visitantes de China y del Sudeste Asiático, incluidos viajes fotográficos de boda.
Sin embargo, el antiguo puente no llegó a ser remodelado. En diciembre de dos mil catorce, los ingenieros le asignaron la peligrosa categoría «D» y desmontaron la estructura. Paek Songi, jefe de Haeundae-gu, quiso sustituirlo por un puente de ciento veinte metros de longitud, el mayor de la parte sudeste del país. Debía extenderse desde la plataforma junto a la sirena hasta el siguiente cabo, en dirección a Nurimaru APEC House. Para el proyecto se prepararon unos mil ochocientos millones de wones.
Dongbaekseom ya figuraba como monumento natural municipal, por lo que no se podía construir aquí sin el consentimiento de especialistas en patrimonio. Los miembros del comité municipal decidieron que ciento veinte metros de metal cambiarían el aspecto de la costa rocosa. Exigieron que también se tuviera en cuenta el riesgo para las personas en caso de terremoto o tsunami. En la primavera de dos mil dieciséis, el proyecto se retrasó; el distrito siguió buscando el permiso, pero el comité solo aceptó un puente aproximadamente donde había estado el anterior. La longitud se redujo a veintiocho metros. Después de eso, los constructores tuvieron que devolver unos cuatrocientos millones de wones de los fondos ya asignados.
En el verano de dos mil diecisiete, el nuevo puente pasó a formar parte de la senda costera. Tiene dos metros de anchura y su pavimento cuenta con inserciones transparentes. La senda continúa justo sobre las rocas y une la playa con las plataformas de Dongbaekseom. De la idea de tender ciento veinte metros sobre el mar quedan exactamente veintiocho: el actual paso corto en el lugar del puente desmontado.
Información práctica
La senda y el puente están disponibles las veinticuatro horas; pueden cerrarse con viento fuerte y tormenta
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Después de la lluvia y con salpicaduras fuertes, avance con cuidado y sujétese a las barandillas. No salga de los cierres: el oleaje junto a las rocas es más fuerte de lo que parece desde arriba.
