Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de la escuela
- Pinturas portuarias sobre las pizarras escolares
- Salas del museo
- Apartamento y taller en la planta superior
La historia del lugar
En mil novecientos treinta y tres, el artista Benito Quinquela Martín formalizó la compra de este terreno y lo cedió al Consejo Nacional de Educación. En las plantas inferiores quería instalar una escuela primaria diurna y nocturna; más arriba, un museo de artistas argentinos, y en la planta más alta, su propia vivienda y taller.
Quinquela sabía bien lo que significaba abandonar pronto las aulas. A los diez años dejó de estudiar para ayudar a sus padres adoptivos en la carbonería. A los quince ya descargaba barcos en el puerto. Pintaba después del trabajo, y su primer taller fue una habitación sobre el almacén familiar de carbón. Más tarde, las imágenes de muelles, barcos y estibadores le dieron fama y dinero. Llamaba a la compra del terreno para la escuela una devolución al barrio de parte de lo que había ganado pintando La Boca.
La polémica empezó cuando el artista decidió colocar dieciséis enormes pinturas en las aulas. Algunos funcionarios del Consejo Nacional de Educación se opusieron: las imágenes sobre las pizarras distraerían a los niños. Para Quinquela, precisamente ellas daban sentido a la escuela. En vez de ornamentos antiguos y alegorías de cuentos, pintó la carga de carbón, la costura de velas, el regreso de los pescadores, el carnaval del puerto y una inundación en La Boca: el trabajo y la vida que los alumnos veían tras las puertas de la escuela y con los que se ganaban la vida sus padres.
Quinquela realizó las pinturas gratis. El Consejo terminó por autorizarlas, pero exigió colocar cortinas de terciopelo delante de algunos lienzos. El maestro podía mostrar la imagen u ocultarla durante la clase. Así, los adultos conservaron el derecho de decidir cuándo se permitía a los niños ver las paredes de su propia aula.
En julio de mil novecientos treinta y seis, la escuela recibió a sus alumnos: el edificio estaba previsto para mil niños en dos turnos. Dos años después abrió, en la planta superior, el Museo de Bellas Artes de La Boca de Artistas Argentinos «Benito Quinquela Martín». Quinquela reunió aquí obras de maestros argentinos, se instaló en la planta superior y dispuso su taller junto al apartamento. Más tarde cedió al museo una importante colección de sus propias pinturas y grabados.
La escuela recibió el nombre de Pedro de Mendoza, jefe de la expedición española que llegó para fundar el primer asentamiento de Buenos Aires: por entonces, este tramo de costa se vinculaba con aquella fundación de la ciudad. El museo lleva ahora el nombre de Benito Quinquela Martín, el artista que entregó el terreno y las pinturas, pero que vivió sobre las aulas.
Hace mucho que ya no quedan cortinas de terciopelo. En las plantas inferiores continúan las clases, las escenas portuarias siguen ocupando las paredes sobre las pizarras, más arriba está abierto el museo y, en la planta superior, se conservan el apartamento y el taller de Quinquela.
Información práctica
El horario del museo cambia; antes de visitar el interior, consulte el sitio oficial del MBQM o la página municipal.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El interior es especialmente importante por las pinturas murales y la colección, pero consulte el acceso por separado. No dé por hecho que las aulas estén abiertas a los visitantes junto con el museo.
