Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuatro jardines
- Fachadas cóncavas
- Bajorrelieve de Kodály junto a la entrada
- Ventanas de la planta baja de la casa n.º 1
La historia del lugar
La avenida Andrássy atraviesa una rotonda dividida en cuatro jardines y rodeada de fachadas cóncavas. En la década de mil ochocientos setenta, quienes trazaron la avenida señalaron aquí la frontera entre dos tipos de ciudad. Desde el lado de Oktogon se extendían edificios de viviendas levantados casi unos junto a otros. Más adelante, hacia el Parque de la Ciudad, los edificios eran más bajos, aparecían pequeños jardines delante de ellos y luego comenzaban las villas. El lugar recibió el nombre de Körönd, el Círculo.
El apellido de Kodály se añadió al antiguo nombre en mil novecientos setenta y uno. Zoltán Kodály, compositor, investigador de canciones populares y profesor de la Academia de Música Ferenc Liszt, vivió en la casa número uno desde octubre de mil novecientos veinticuatro hasta su muerte, en marzo de mil novecientos sesenta y siete. Cuatro habitaciones de la planta baja le servían de vivienda, despacho y lugar al que acudían alumnos y músicos.
En mil novecientos cincuenta y uno, Kodály llamó a este apartamento a su joven alumno Tamás Vásáry. Los padres del joven habían sido deportados de Budapest por ser considerados políticamente poco fiables: su padre había pertenecido antes al Partido Independiente de los Pequeños Propietarios. Vásáry también corría el riesgo de ser deportado. Podía perder sus estudios, su vivienda y sus medios de subsistencia.
Kodály se esforzó para que el talentoso pianista pudiera quedarse en la capital. Junto con el director de la Academia de Música Ferenc Liszt, consiguió eximir a su alumno de la deportación. Pero el permiso para quedarse aún no le daba dinero para comer ni le devolvía a su familia. En el apartamento de Körönd, Kodály sentó a Vásáry ante unos ejercicios de examen. Cuando terminó, el profesor le entregó un fajo de billetes de cien rublos y le aconsejó que, desde aquel día, llevara un diario: según dijo, le esperaba una vida interesante. Después ayudó a su alumno a continuar los estudios y a conseguir trabajo en una organización que montaba conciertos.
Dos años después, Vásáry terminó la academia. Se convirtió en pianista y director de orquesta, actuó en las principales salas de conciertos de Europa y América, y llamaba a Kodály su segundo padre. Su diario, iniciado después de aquella conversación, se convirtió en un registro de muchos años de la vida del músico.
Tras la muerte de Kodály, su segunda esposa, Sarolta Péczely, conservó el apartamento con los muebles, la biblioteca y dos pianos de cola, y después lo cedió para convertirlo en museo. Abrió en mil novecientos noventa. Junto a la entrada cuelga ahora un bajorrelieve de Kodály; tras ese muro permanecen las habitaciones donde el joven pianista recibió dinero, trabajo y la posibilidad de no abandonar la música.
Información práctica
Plaza abierta; el Apartamento conmemorativo de Kodály funciona con un horario limitado y recomienda reservar con antelación incluso entre semana.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El Apartamento conmemorativo de Kodály no se aprecia desde la calle; si quiere ver los pianos de cola y las habitaciones de Kodály, planifique una visita aparte.
