Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Placa con el nombre de la calle
- Estrecha calzada pavimentada
- Giro hacia la calle Thespidos
- Monumento de Lisícrates en la perspectiva de la calle
La historia del lugar
Un trípode era un gran caldero de bronce sobre tres patas. En la Atenas clásica, el vencedor de un certamen de coros recibía un premio así, y la calle de los Trípodes se convirtió en el lugar donde los vencedores exhibían sus galardones.
Primero, la ciudad nombraba a un corego: un ciudadano rico que debía reunir y mantener un coro, pagar al instructor, al músico, los trajes y los ensayos. No se podía rechazar este nombramiento con la simple alegación de que resultaba demasiado caro. El corego podía nombrar a otro ateniense al que considerase más rico. Este aceptaba los gastos o proponía intercambiar todas sus propiedades: si el primer corego era realmente menos rico, ese trato debía convenirle. Por eso, una disputa sobre quién debía pagar la fiesta podía terminar con la pérdida de la propia fortuna a cambio de la ajena.
Los coregos nombrados competían entre sí. Todos gastaban dinero, pero el trípode de bronce lo recibía uno solo: aquel cuyo coro vencía. El premio se dedicaba a Dioniso, por lo que no se lo llevaban a casa. El vencedor encargaba un pedestal de piedra, colocaba el trípode encima y grababa su nombre. Lisícrates, cuyo Monumento de Lisícrates se conserva al comienzo de la calle, fue uno de esos hombres; los demás hicieron lo mismo decenas de veces.
Para los monumentos eligieron el camino que iba desde el santuario y el Teatro de Dioniso hasta el centro de la ciudad. Después de los certámenes, el público pasaba ante los nombres de quienes habían pagado los coros vencedores. Los coregos derrotados se quedaban con sus cuentas; el vencedor convertía el gasto de una sola fiesta en una inscripción permanente en una calle de la ciudad. Para el siglo cuarto antes de nuestra era, los monumentos se alzaban especialmente juntos precisamente aquí, en la ladera oriental de la Acrópolis de Atenas. La calle recibió su nombre de los trípodes de bronce.
Casi toda esta hilera desapareció. Uno de los pedestales se conserva bajo una casa moderna en la esquina de la calle de los Trípodes y la calle Thespidos: unos cuatro metros y medio de mampostería antigua se encuentran ahora en el sótano. Sobre el suelo no hay ni caldero de bronce ni nombre de su propietario; arriba queda la dirección: calle de los Trípodes.
Información práctica
Es una calle residencial sin restricciones; el paso está abierto las veinticuatro horas.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Aquí no importa un objeto concreto, sino la escala del recorrido: imagina una hilera de pedestales sin bloquear el paso en este tramo estrecho.
