Parada 7 de 7

Calle Stalowa y palacio Konopacki

Ulica Stalowa & Pałac Konopackiego

El final mostrará cómo surgió un nuevo asentamiento en tierra arenosa y por qué su calle recibió el nombre de una fábrica que funcionó poco tiempo.

25 min
Antigua calle Stalowa empedrada, con fachadas de ladrillo y raíles
Adrian Grycuk · CC BY‑SA 3.0 PL; cropped/resized for app
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En qué fijarse

  • Ventanas en arco
  • Balcones de hierro fundido
  • Fachada de piedra del palacio
  • Placa de la calle Stalowa

La historia del lugar

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La casa de piedra de la esquina de la calle Strzelecka y Średnia fue construida para inquilinos, no como residencia familiar. Las ventanas de su fachada principal forman arcos, los balcones están fundidos en hierro, y esa elegancia dio a la casa el apodo de «palacio». En el interior se alquilaban apartamentos de tres a diez habitaciones, con lavadero, rodillo para ropa blanca y baño compartidos; tras la restauración, aquí funciona el Centro Cultural «Praga».

Ksawery Konopacki comenzó Nueva Praga con un fracaso: puso a la venta parcelas en las afueras arenosas de Varsovia, pero no encontró compradores. Era funcionario del departamento de minería y quería obtener beneficios de los terrenos junto al ferrocarril Varsovia-San Petersburgo, entonces en construcción. En mil ochocientos sesenta, Konopacki formalizó la compra de una parcela del antiguo folwark de Targówek y, poco después, dejó el servicio estatal a petición propia. Invirtió sus ahorros y el dinero de su esposa, Laura Maria.

Otros propietarios preferían vivir en la orilla izquierda y esperar a que las parcelas subieran de precio. Konopacki se instaló entre sus propias arenas. Su primera casa de madera se encontraba donde hoy está el número veintiuno de la calle Stalowa. Allí reunía a las personas con quienes debatía la organización del futuro asentamiento. El agrimensor Józef Sikorski dividió la propiedad en cien parcelas y trazó las calles. La principal recibió el nombre de Średnia, y la actual calle Stalowa, el de calle Nowopraska. Konopacki ofrecía condiciones favorables a compradores de recursos modestos. A sus expensas instaló una panadería con pan barato.

Cinco años después, los periódicos contaban en Nueva Praga ciento setenta y cinco casas, tiendas, escuelas, talleres y pequeñas fábricas. Konopacki obtuvo ingresos de unos terrenos que antes se consideraban inadecuados para construir. El asentamiento también empezó a llamarse Konopaczyzna, por el apellido del hombre que dividió las parcelas.

Por entonces, en la esquina de la calle Strzelecka y Średnia, Konopacki levantó una gran casa de piedra. Tomó prestada de Laura Maria parte del dinero para la construcción. La fachada principal, con ventanas en arco y balcones de hierro fundido, dio al edificio el apodo de «palacio», aunque detrás de ella se encontraba una casa de alquiler. En los anuncios se ofrecían apartamentos de tres a diez habitaciones; los inquilinos disponían de lavadero, rodillo para ropa blanca y baño compartidos. Konopacki no construía aquí una residencia familiar, sino un modelo del tipo de edificación que quería atraer a su nuevo barrio.

El nombre de Stalowa apareció más tarde. En mil ochocientos setenta y ocho, los propietarios de varias empresas industriales reunieron capitales y construyeron, en el extremo oriental de la calle, la Acería de Varsovia. Eligieron el lugar junto a las vías del ferrocarril Varsovia-San Petersburgo: la fábrica producía sobre todo raíles y piezas para vagones. Al principio, la calle Nowopraska empezó a llamarse calle Fabryczna.

La producción se mantuvo unos diez años. Tras la introducción de altos aranceles sobre el arrabio importado, los dueños decidieron trasladar el equipamiento y a los trabajadores a Yekaterinoslav, como se llamaba entonces la actual Dnipró. En los edificios vacíos instalaron talleres de artillería. La calle recibió en mil ochocientos noventa y uno el nombre de «Stalowa», «de acero» en polaco, cuando ya no se fundía acero aquí.

La casa de madera donde Konopacki reunía a los primeros organizadores del asentamiento ya no existe. La casa de alquiler de piedra se ha conservado y, tras su restauración, se convirtió en el Centro Cultural «Praga». El nombre de Konopacki permanece en la fachada, y en las placas de las calles perdura el recuerdo de la fábrica que solo funcionó aquí durante una década.

Información práctica

Tiempo en la parada25 min
Siguiente puntoFin de la ruta
Entradaacceso libre

La calle está abierta todo el día. El palacio Konopacki, como sede del Centro Cultural «Praga», suele funcionar de lunes a viernes de 9:00 a 20:00; los fines de semana, durante los eventos.

Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Observe los patios residenciales sin invadir el espacio privado. El acceso al interior del palacio depende de la actividad del centro cultural y de los eventos en curso.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Termine el paseo junto a la casa del hombre que transformó unas afueras arenosas en Nueva Praga.

Parada 7 de 7Fin de la ruta

Ruta terminada

Paseo completado

«Praga Norte: la orilla derecha de Varsovia» — 7 paradas, unos 1,9 km, 2,5–3 horas.

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