Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Monumento a Iván IV el Terrible
- Murallas del Recinto Episcopal
- Catedral de la Sabiduría Divina
La historia del lugar
El hombre de bronce con cetro y orbe es Iván IV el Terrible, el primer soberano ruso coronado como zar. Se encuentra en la Plaza del Kremlin porque, a mediados del siglo dieciséis, ordenó trasladar el centro fortificado de Vólogda a esta orilla e inició aquí la mayor obra de construcción de la historia de la ciudad.
Iván necesitaba una residencia septentrional de reserva. En las fronteras meridionales había guerra, mientras que Vólogda se encontraba lejos de un posible ataque y estaba situada en la ruta Sukhono-Dvinskaya hacia el mar Blanco. Por esta vía se comerciaba con Inglaterra y también podía evacuarse por ella a la familia y al tesoro. Por eso, la extendida afirmación de que el zar pensaba trasladar aquí la capital de todo el país suena demasiado categórica: los historiadores hablan con más cautela de una residencia de reserva y de un centro de las tierras septentrionales.
En el año mil quinientos sesenta y cinco, Iván llegó a Vólogda con su esposa y sus hijos, eligió el lugar y mandó excavar fosos, hincar pilotes, acarrear piedra y cal. Al año siguiente comenzó la construcción. La fortaleza debía ocupar un enorme cuadrilátero desde el río Vólogda hasta las actuales calles Mira, Oktyabrskaya y calle Leningradskaya. Dentro, junto a la futura catedral, levantaron para la familia del zar un palacio de madera y una iglesia privada.
Los habitantes de Vólogda pagaron el precio de este proyecto. Un cronista escribió sobre «grandes impuestos por la construcción de la ciudadela y de los barcos»; entonces la palabra grad designaba una fortaleza. Una tradición septentrional conserva un detalle aún más duro: que durante la Pascua Iván ordenó a todos los habitantes de la ciudad, hombres, mujeres y muchachas, llevar ellos mismos pilotes de roble al foso y prohibió contratar trabajadores en su lugar. Es precisamente una tradición, no un registro fiable de una orden.
Las ejecuciones durante las obras están mejor confirmadas. En un libro monástico de conmemoraciones copiaron una lista de personas asesinadas enviada por el zar. Entre los diez ejecutados en Vólogda se nombran tres carpinteros —Neupokói, Danila y Mijaíl— y un hombre cuya ocupación los investigadores leen como carnicero. Los historiadores suponen que la ejecución tuvo lugar en la primavera del año mil quinientos sesenta y nueve debido al lento avance de las obras, aunque el propio libro no indica la causa. Dos antiguos relatos extranjeros relacionan el castigo con unos constructores que pasaban hambre y degollaron terneros para alimentarse. Los autores discrepan incluso sobre quiénes eran esas personas, por lo que los detalles de esta escena no pueden presentarse como un hecho demostrado. Se sabe con certeza otra cosa: el oficio de carpintero llevó a los tres hombres nombrados a la obra del zar, y sus nombres entraron en la lista de ejecutados.
Para el año mil quinientos setenta y uno, los constructores solo habían logrado levantar una parte de la muralla y de las torres de piedra; las secciones restantes tuvieron que terminarse en madera. Iván abandonó Vólogda y no volvió al proyecto. Las fuentes no indican la causa exacta. Ese mismo año, Moscú ardió tras una incursión del kan de Crimea, y para su reconstrucción se necesitaron personas y dinero. Más tarde desapareció también la necesidad de un refugio septentrional.
Los últimos restos de la enorme fortaleza fueron desmontados a comienzos del siglo diecinueve. Las murallas situadas detrás del monumento a Iván IV el Terrible pertenecen a otra construcción: el Recinto Episcopal, la residencia cercada de los arzobispos de Vólogda. Fueron levantadas principalmente en el siglo diecisiete dentro de la antigua fortaleza del zar. La actual Plaza del Kremlin recibe ese nombre por una construcción que ya no existe a su alrededor.
Información práctica
La plaza está accesible las veinticuatro horas; una parte del espacio puede estar ocupada por vallados temporales debido a la restauración.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe el monumento desde distintos lados de la plaza, sin entrar en las zonas de obras. Las murallas exteriores se ven incluso cuando los edificios están cerrados.
