Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Ajedrez gigante
- Portal de la Casa Capitular
- Escudos de mármol de los canónigos
- Escudo de Wolf Dietrich
La historia del lugar
En Kapitelplatz caben puestos comerciales, un ajedrez gigante y la pantalla de verano del Festival de Salzburgo. Hay espacio para todo ello gracias a una catedral que empezaron a construir y luego desmontaron hasta el nivel de los cimientos.
A comienzos del siglo diecisiete se alzaba aquí el Monasterio catedralicio, un complejo con claustro y capillas que pertenecía al cabildo. El cabildo era un colegio de canónigos nobles de la catedral. Administraban los bienes eclesiásticos, gobernaban el principado durante los períodos de interregno y elegían al nuevo arzobispo. De ellos recibió la plaza su nombre.
En la noche del once al doce de diciembre de mil quinientos noventa y ocho se incendió la antigua Catedral de Salzburgo. El príncipe-arzobispo Wolf Dietrich von Raitenau, gobernante secular de Salzburgo y promotor de la transformación de la ciudad, al principio pensaba conservar las partes que habían sobrevivido. Después decidió despejar el solar para un enorme templo nuevo. En mil seiscientos seis, por orden suya demolieron las ruinas de la catedral y la mitad norte del Monasterio catedralicio. Para los canónigos había construido de antemano una nueva Casa Capitular en la vecina Kapitelgasse. Sobre su portal colocaron veinticuatro escudos de mármol de los miembros del cabildo y, más arriba, el escudo del propio Wolf Dietrich con una inscripción que indicaba que él había creado el edificio.
Para entonces, el arzobispo llevaba ya muchos años disputando con los canónigos hasta qué punto tenían derecho a intervenir en el gobierno del principado. El desenlace lo trajo una disputa con Baviera por la sal. La hacienda de Salzburgo dependía de la extracción en Hallein y de la venta de sal a través de las tierras vecinas. En otoño de mil seiscientos once, Wolf Dietrich ordenó a sus soldados ocupar Berchtesgaden, gobernado por el hermano del duque bávaro Maximiliano I de Baviera. Quería defender las pretensiones de Salzburgo y las condiciones comerciales; arriesgaba los ingresos que sostenían su corte, su ejército y sus construcciones.
Maximiliano respondió con una invasión. El cabildo intentó detener la guerra mediante negociaciones, pero el arzobispo rechazó la mediación y huyó de la ciudad. Entonces los canónigos pidieron al duque que no le permitiera escapar. Los soldados bávaros alcanzaron a Wolf Dietrich y, en marzo de mil seiscientos doce, obligaron al prisionero a renunciar a su cargo. Entre las condiciones le prometieron la libertad. No cumplieron la promesa: pasó los cinco años restantes en reclusión solitaria en la Fortaleza de Hohensalzburg y allí murió.
Once días después de su renuncia, el cabildo eligió arzobispo a su primo Markus Sittikus. El nuevo príncipe recibió una ciudad con el monasterio desmontado y con los cimientos ya trazados de una catedral que debía extenderse hacia la colina de la fortaleza. Markus Sittikus ordenó excavar los cimientos. El nuevo templo se inició de nuevo, orientando su altar al este y devolviendo el templo al emplazamiento de la antigua catedral. Markus no vivió hasta la consagración; su sucesor terminó la construcción.
Así quedó abierto el solar que Wolf Dietrich había despejado para otra versión de la catedral. Tras el pasaje hacia Kapitelgasse se conserva el portal con su escudo y los de los canónigos. Dentro de la antigua Casa Capitular se reúne ahora el senado de la Universidad de Salzburgo, en la misma sala donde los canónigos eligieron en otro tiempo a los arzobispos de Salzburgo.
Información práctica
La plaza de la ciudad está siempre accesible, pero las proyecciones del festival, los mercados y otros eventos pueden ocupar parte del espacio.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La plaza resulta cómoda para descansar antes de la subida. Si hay una feria o un evento, no se abra paso entre las vallas: los detalles principales se ven desde el borde libre de la plaza.
