Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de piedra de la Iglesia de San Pedro
- Plaza San Pedro
- calle Hospital
La historia del lugar
La vida parroquial de esta plaza sigue reuniéndose en torno a la fachada de piedra de la Iglesia de San Pedro: aquí se celebran misas, se bautiza y se casa. El apóstol Pedro dio su nombre al templo, y la tradición católica lo llama el primer papa; de él lo recibió también la plaza. A un lado discurre la calle Hospital, un nombre que sobrevivió a las construcciones vecinas ya desaparecidas.
El cuatro de julio de mil seiscientos noventa, el párroco Andrés de Mollinedo y Rado envió al obispo un informe alarmante. Insistía en construir una iglesia de piedra: la vieja capilla de adobe amenazaba con derrumbarse, en las grandes fiestas la gente no cabía en ella y las dependencias vecinas se necesitaban para los enfermos.
Aquí funcionaba desde mil quinientos cincuenta y seis el Hospital de Naturales: así llamaba la administración colonial a los habitantes indígenas. Lo instalaron fuera de los límites de la entonces ciudad española, junto a los barrios de quienes debía acoger. Para españoles y mestizos existían otros establecimientos sanitarios.
Los costes recayeron en buena medida sobre los propios pacientes. El virrey Francisco de Toledo, que intentaba asegurar al hospital unos ingresos permanentes, obligó a los habitantes indígenas de las parroquias cercanas a pagar cada año un tomín de plata, una moneda pequeña. Al ingresar, el enfermo entregaba además otro cuarto de tomín. Los documentos expresan la razón directamente: había muchos enfermos, faltaba dinero y no tenían adónde ir. La iglesia parroquial formaba parte del mismo conjunto. Allí se celebraban oficios y se enterraba a los miembros de la cofradía del hospital y a los pobres que morían durante el tratamiento.
Tras el terremoto de mil seiscientos cincuenta, del hospital solo sobrevivió una dependencia. La capilla fue restaurada, pero tres décadas después las paredes volvieron a considerarse poco fiables. Andrés de Mollinedo decidió construir junto a ella una iglesia de piedra en toda regla. Tenía medios para ello: el sacerdote poseía una mina de plata en Paratía y encargaba a sus hombres de confianza extraer y vender el mineral. Su tío, el obispo Manuel de Mollinedo y Angulo, apoyó la construcción.
En mil seiscientos ochenta y siete, el sacerdote pidió a la cofradía del hospital que cediera el terreno situado tras la vieja capilla. El solar fue tasado en mil quinientos pesos, pero se vendió por ochocientos para construir la iglesia. El catorce de septiembre del año siguiente depositaron en los cimientos la primera piedra, adornos donados y monedas. Los habitantes de la ciudad transportaban los materiales; un cronista afirma que para ello se desmontaban terrazas incas en la colina Picchu.
El proyecto se encargó a Juan Tomás Tuyru Túpac, arquitecto y escultor cusqueño de la nobleza inca. Concibió íntegramente el edificio actual, dirigió las obras y más tarde talló para él el púlpito. A finales del siglo diecisiete, los pacientes y los habitantes de la parroquia pasaron a tener una iglesia de piedra, y la antigua construcción de adobe fue desmontada.
Con el tiempo, el hospital desapareció. Una parte de su solar fue ocupada por una estación de ferrocarril y otra siguió perteneciendo al templo. En la iglesia aún se celebran misas, se bautiza y se casa. San Pedro es el apóstol Pedro, a quien la tradición católica considera el primer papa; lo hicieron patrón de la parroquia, y el nombre pasó de la iglesia a la plaza. La calle lateral conserva otro nombre: calle Hospital.
Información práctica
La iglesia abre según el ritmo de los oficios; la plaza es accesible como espacio urbano.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero contemple la fachada completa desde la plaza. Si la iglesia está abierta, entre en silencio y posponga la visita si se está celebrando un oficio.
