Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El ensanchamiento de la calle
- Figuras metálicas
- Mesas de establecimientos
La historia del lugar
Calle del Pozo lleva a una pequeña plaza que no figuraba en el trazado original de Getsemaní. Surgió como un ensanchamiento de la calle alrededor de un pozo común. Cartagena se construyó sin río y durante tres siglos dependió del agua de lluvia almacenada en cisternas y del agua de pozos perforados. En la época colonial, los funcionarios municipales ordenaron excavar aquí un pozo para los habitantes del barrio.
No se podía beber de él. En Getsemaní llamaban «gorda» a aquella agua salobre: con ella lavaban los suelos y los caballos, regaban las plantas y la usaban en las tareas cotidianas. Por eso venían aquí una y otra vez quienes atendían las casas, los patios y los establos. Sus oficios dependían del agua que los propietarios adinerados podían guardar en sus propias cisternas, mientras que los vecinos la sacaban del pozo común. Así, la toma de agua determinó tanto la forma de este lugar como su nombre: «pozo» significa «well» en español.
Hasta finales de mil ochocientos sesenta y cuatro, el pozo siguió utilizándose. Después, las autoridades locales ordenaron rellenarlo. Un antiguo nomenclátor urbano explica la decisión por los «desórdenes y actos desvergonzados» de unas personas a las que su autor llama despreciativamente la plebe del barrio. No menciona ningún incidente concreto, los nombres de los acusados ni un juicio. La consecuencia que se conoce con certeza es que los habitantes perdieron una fuente común de agua para las tareas cotidianas.
La toma de agua desapareció, pero los vecinos adaptaron el ensanchamiento que quedó para fiestas, procesiones y juegos infantiles. Ahora hay figuras metálicas de Edgardo Carmona y mesas de establecimientos. Del pozo se conservan la propia forma de la plaza y dos nombres: Calle del Pozo y Plazuela del Pozo.
Información práctica
Calle pública y pequeña plaza; paso libre, respetando las viviendas privadas de alrededor.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe las fachadas residenciales desde la calle y no intente entrar en las casas vinculadas con Artel o la familia Morán: no son museos abiertos al público.
