Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fuente de Minerva
- Escudos en el pedestal
- Dedicatoria en el pedestal
- Grabados, plata, cerámica y libros
La historia del lugar
En mil novecientos cincuenta y ocho, el anticuario bruselense Georges Van de Wege buscaba compradores para sus grabados. Su tienda estaba junto a la Plaza del Gran Sablón, y pidió al párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Sablón que le permitiera comerciar junto al templo después de la misa dominical. El cálculo era comercial: los feligreses salían directamente a la plaza y podían detenerse ante su mercancía.
El párroco propuso invitar a otros anticuarios y organizar un mercado conjunto. Después hubo que esperar varios meses la autorización municipal. El tres de abril de mil novecientos sesenta, los comerciantes instalaron aquí sus puestos por primera vez. Había tantos compradores y personas que querían conseguir un puesto que, a comienzos de los años setenta, los organizadores ocuparon también las calles vecinas. El mercado sigue funcionando los sábados y los domingos; a continuación, alrededor de la plaza se asentaron tiendas de antigüedades y galerías de arte.
Van de Wege eligió el Sablón por los feligreses, pero comerciaba en un lugar con una larga historia de mercado. De mil trescientos veinte a mil setecientos cincuenta y cuatro se vendían aquí caballos. En el siglo diecinueve los sustituyeron lecheros y vendedores de verduras. Durante muchos siglos, el espacio abierto entre la iglesia y las casas permitió examinar la mercancía, acordar el precio y llevarse enseguida la compra.
El mercado se instala alrededor de la Fuente de Minerva. Antes de la urbanización de la ciudad, más allá de la primera muralla de Bruselas se extendían prados arenosos y pantanosos; la palabra «Sablón» alude precisamente a ese terreno. En el centro quedaba una depresión pantanosa. Los bruselenses la rellenaron en mil seiscientos quince y, más tarde, instalaron aquí una fuente.
La Minerva actual fue encargada por Thomas Bruce, conde de Ailesbury y Elgin. Tras el derrocamiento del rey James II, procuró restaurar a los Stuart en el trono, mantuvo contacto con el rey exiliado y acabó en la Torre de Londres bajo sospecha de conspiración. Tras su liberación, Bruce abandonó Inglaterra: las nuevas leyes lo amenazaban con otra persecución.
En Bruselas se casó con la condesa local Charlotte d'Argenteau. Ella poseía una gran casa justo en la Plaza del Gran Sablón. Bruce no pasó penurias: su hijo y su hermano menor administraban sus propiedades inglesas y le enviaban los ingresos. Pero el breve exilio se prolongó durante toda la vida que le quedaba. Incluso después de recibir permiso para regresar, el conde permaneció en la ciudad donde ya tenía casa y familia.
En mil setecientos cuarenta, Bruce dispuso regalar a Bruselas una nueva fuente en agradecimiento por su acogida. Murió un año después. Su heredero, John Bruce, completó el encargo: el escultor Jacques Bergé instaló a Minerva en mil setecientos cincuenta y uno. En el pedestal se conservan los escudos del donante y una dedicatoria que menciona cuarenta años de hospitalidad bruselense.
Durante sus tres primeros años, Minerva permaneció todavía en medio del mercado de caballos. Ahora, los fines de semana, los comerciantes disponen alrededor de sus pilas grabados, plata, cerámica, libros y pequeños muebles: aquel mismo mercado que comenzó con la petición de un anticuario de vender unas cuantas láminas después de misa.
Información práctica
Plaza abierta; el mercado de antigüedades, las galerías, las tiendas y los cafés funcionan con sus propios horarios, que es mejor comprobar por separado.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Si no hay puestos de antigüedades, céntrate en la fuente y en la forma del antiguo mercado de caballos. Considera las tiendas y las degustaciones como una elección aparte, no como una parte obligatoria del paseo.
