Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada occidental
- Fecha 1605 sobre la puerta
- Estatua de Elisabeth de Hungría en la hornacina
- Lápida de Barbara van Bassevelde
La historia del lugar
En la hornacina de la fachada occidental se alza Elisabeth de Hungría. Tras la muerte de su marido fundó un hospital y atendió personalmente a enfermos y leprosos; las beguinas la eligieron como patrona precisamente por ese cuidado de las personas. En la iglesia parroquial de su comunidad se reunían para los oficios y para la misma ayuda cotidiana a la que está dedicada la figura sobre la entrada.
La noche del nueve de enero de mil quinientos ochenta y cuatro, en esta iglesia no pernoctaban feligreses. Brujas llevaba ya seis años bajo administración calvinista. Obligaron a las beguinas a abandonar el Wijngaard y convirtieron su iglesia parroquial en almacén y alojamiento para quienes habían huido a la ciudad. Entre ellos había tejedores de Bailleul y Hondschoote, que vivían de su oficio y habían dejado sus hogares a causa de la guerra. Dentro almacenaron grano, frutos, heno y paja.
Por la noche, uno de los refugiados vigiló mal una vela. Así describió el incidente un contemporáneo: el fuego se extendió a las provisiones y la iglesia ardió casi por completo. Más tarde, el incendio se relacionó a veces con la lucha religiosa, pero no hubo incendio provocado. Del edificio medieval solo sobrevivió casi por completo la pared oriental.
Cuando las beguinas regresaron, tuvieron que reunir dinero para reconstruir su iglesia parroquial. Barbara van Bassevelde dirigió la obra: era la gran señora, es decir, la jefa y administradora de la comunidad. Para cuando se produjo el incendio, llevaba unos diez años viviendo en el Wijngaard; en mil seiscientos veinticuatro celebraron aquí el quincuagésimo aniversario de su ingreso en la comunidad. Para Barbara se había quemado la casa en la que debía transcurrir toda su vida.
Primero, las beguinas prepararon la iglesia lo suficiente para poder reanudar los oficios ya en mil quinientos ochenta y siete. Después, los maestros canteros Pieter Joos y su hijo homónimo levantaron una nueva fachada occidental y restauraron la cubierta. Sobre la puerta aún figura la fecha 1605. Las obras quedaron completamente terminadas para mil seiscientos nueve.
En la hornacina de esta fachada colocaron a Elisabeth de Hungría, conocida también como Elisabeth de Turingia. La iglesia lleva su nombre. Hija del rey de Hungría y viuda del gobernante de Turingia, tras la muerte de su marido mantuvo un hospital y atendió personalmente a enfermos y leprosos. Por eso las beguinas, que unían la vida religiosa con el cuidado de las personas, la elegían como patrona de muchas de sus comunidades.
Barbara van Bassevelde murió en mil seiscientos veintisiete y fue enterrada dentro de la iglesia que había restaurado. En su lápida dejaron constancia precisamente de esta obra: levantó el templo después de un incendio accidental. Sobre la entrada occidental permanece Elisabeth, que dio nombre a la iglesia; bajo las losas de piedra, la mujer que la devolvió a las beguinas.
Información práctica
Entrada libre; horarios según el calendario de Visit Bruges, posibles cambios y restricciones debido a los oficios.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Entra solo cuando el acceso esté abierto y ten presente que es un lugar de oración. Onze-Lieve-Vrouw van de Wijngaard se conserva en otra estancia y puede no estar accesible.
