Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Rótulo «Dédalo»
- Salas de la casona
- Patio interior
- Sala de exposiciones temporales
La historia del lugar
Tras el rótulo con el nombre de Dédalo hay una galería-tienda en una casa con varias salas y un patio interior. En las salas, unidas por pasadizos, conviven cerámica y tejidos, muebles y ropa, joyería de autor y objetos de materiales reciclados. Actualmente se reúnen aquí obras de más de setecientos autores, y una de las salas está dedicada a exposiciones temporales. El nombre sobre la entrada pertenece al héroe del mito griego al que se atribuía la creación del Laberinto de Creta; en esta casa, las salas también forman una sucesión de pasadizos alrededor del patio.
Dos días por semana, la fundadora de Dédalo, María Elena Fernández, recibía en esta casona a nuevos diseñadores. Ellos llevaban obras ya terminadas y ella decidía cuáles entrarían en las salas de la galería-tienda. Fernández buscaba trabajo original y buena ejecución; los objetos seleccionados se exponían y vendían aquí. No se reservaba espacio en Dédalo para sus propias obras: consideraba que su oficio era precisamente la selección.
Fernández ideó este trabajo tras regresar de Florencia, donde estudió literatura y arte. En Lima quería reunir bajo un mismo techo a artistas, joyeros, diseñadores y artesanos que no tenían dónde mostrar sus obras unos junto a otros. En mil novecientos noventa y dos, Fernández alquiló un pequeño local en el Pasaje El Suche de Miraflores y comenzó con joyería de autor.
Dos semanas después de la apertura, una bomba explotó cerca, en la calle Tarata. Hubo que cerrar el comercio. Más tarde, Fernández explicó su decisión sin palabras heroicas: la vida continuaba y ella necesitaba trabajar. Durante cuatro años organizó ventas en el garaje de su casa. Después, el proyecto se trasladó a Barranco: primero a una habitación de una casona en la calle Pérez Roca y luego aquí, a la casa de Sáenz Peña.
Aquí su selección tuvo consecuencias para ambas partes de la transacción. Los compradores dejaron poco a poco de comparar una obra artesanal firmada con un objeto barato producido en serie. Empezaron a exigir piezas más complejas y de mayor calidad. Los autores tuvieron que dominar nuevas técnicas y perfeccionar con más cuidado su trabajo. Lo que había comenzado con joyas en una sola tienda se convirtió en una colección de cerámica, tejidos, muebles, ropa, objetos de materiales reciclados y obras de arte. Actualmente, la casona reúne obras de más de setecientos autores; una sala independiente está dedicada a exposiciones temporales.
Dédalo, cuyo nombre está escrito en el rótulo, es el hábil artesano del mito griego, creador del Laberinto de Creta. En la casona de Barranco, su nombre puede leerse literalmente: los pasadizos llevan de una sala llena de obras a otra. Solo que, en lugar del Minotauro, en el centro hay un patio donde artistas, artesanos y compradores se encuentran gracias a la selección que María Elena inició en su propio garaje.
Información práctica
Lun–Sáb 10:00–20:00, Dom 11:00–19:00; entrada libre
Comprobado: 19 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Si la casa está abierta, recórrela sin prisa y ten en cuenta que es un espacio activo de exposición y comercio, no un museo histórico. No toques las obras sin permiso; pregunta allí mismo por los eventos y el acceso a las salas independientes.
